¿Cómo lidiar con empleados irresponsables e improductivos?

¿Cómo lidiar con empleados irresponsables e improductivos?

Cualquiera que me acompañe aquí y que también sea gerente estará de acuerdo cuando digo que hay muchos factores que dificultan nuestro trabajo, incluido el hecho de que es un desafío tratar con personas y empleados por varias razones.

Hoy quiero hablar de cómo actuar en relación con los empleados que no tienen responsabilidad por su trabajo o son improductivos. ¿Despedir a estos empleados es siempre la mejor opción? Seguir.

¿Cómo detectar un comportamiento irresponsable?

Una persona irresponsable es aquella que no asume o no cumple con sus obligaciones. Algunos ejemplos de este comportamiento son llegar tarde con frecuencia y no cumplir con los plazos establecidos para presentar informes y otros documentos.

En estos tiempos de pandemia, cuando muchas empresas adoptaron la home office, la lista de conductas irresponsables aumentó significativamente, desde el uso de la computadora proporcionada por la empresa para descargar películas hasta la participación en reuniones de borrachos.

Este tipo de actitud generalmente causa malestar en los compañeros de trabajo y quejas al director, lo que le obligó a tomar una posición. Es común que estos profesionales llamen al empleado y hablen con él de manera personal o remota, pero esta actitud no siempre resuelve el problema.

¿Cómo actuar en estos casos?

Le daré 2 consejos sobre cómo intentar resolver el problema:

1# Identificar la causa del comportamiento irresponsable de los empleados

¿Cuál es la razón por la que el empleado a menudo retrasa el envío de informes, dejando a otros compañeros también en una situación difícil? ¿Es porque procrastina demasiado y cuando comienza a hacer la actividad no puede terminarla a tiempo? ¿Carece de conocimientos técnicos para realizar el trabajo? ¿Está sobrecargado? ¿Sigues adaptándote al trabajo remoto?

Identificar la razón por la que exhibe este comportamiento te ayudará no solo a decirle que su actitud debe cambiar, sino que también te guiará sobre cómo se puede cambiar ese comportamiento. Recuerde que ser gerente y ser líder son cosas diferentes y quiere ser respetado como líder, ¿no es así?

Así que actúa como uno. El liderazgo implica empatía, es decir, ponerse en el lugar del otro y tratar de comprender lo que está pasando, mirando la situación desde su perspectiva y no desde la tuya.

2# Reconocer la importancia de la persona dentro de la empresa

Reconocer que el trabajo de alguien es importante a menudo es muy positivo para iniciar un cambio de comportamiento. La mayoría de las personas están dispuestas a reaccionar ante las quejas, pero se desarman si se las trata de manera amistosa.

Por lo tanto, hable con su subordinado sobre la importancia de su trabajo. Señalar también la necesidad de alinearse con el perfil esperado para tener más posibilidades de crecer en la empresa y establecer metas que ayuden a la persona a mantener actitudes siempre responsables.

¿Qué pasa con los comportamientos improductivos?

Cualquiera que piense que una persona improductiva también es irresponsable no siempre tiene la razón. Muchos empleados llegan temprano al trabajo e incluso entregan las tareas a tiempo, pero a pesar de esto, en realidad producen poco.

Esto puede suceder por varios motivos, como por ejemplo, dedicar tiempo a tareas que tienen poca prioridad, un perfeccionismo excesivo o incluso dificultad para tomar decisiones.

Durante la pandemia, la lista de motivos solo aumenta: las distracciones suelen ser mayores, ya que el empleado suele compartir el espacio con otros familiares, surgen asuntos personales que no siempre pueden posponerse, encajar la rutina profesional en el entorno personal es un reto, etc. .

Entonces, lo que dijimos antes, sobre identificar el origen del comportamiento de alguien y reconocer la importancia de este profesional para la organización, siguen siendo consejos muy útiles.

Una persona que no elige prioridades, por ejemplo, siempre estará en conflicto con sus colegas y estará insatisfecha consigo misma porque se considera un profesional incapaz, cuando, de hecho, necesita aprender a identificar lo más importante.

Los perfeccionistas deben enfrentarse a esto y recordarles que «mejor hecho que perfecto». Por lo general, se vuelven improductivos porque pasan una gran parte de su tiempo tratando de mejorar incluso las cosas más pequeñas, algunas de las cuales nadie se da cuenta. Esto, además de agotar sus energías, hace que el resto del equipo tenga una visión negativa de él.

Quienes se ocupan de las distracciones, como tener hijos todo el tiempo en casa, deberán buscar formas de distraer a los pequeños mientras se desarrollan las reuniones, así como dialogar con los familiares para concienciarlos de la importancia de respetar el trabajo. rutina, evitando, por ejemplo, ruido excesivo.

También es importante intentar tener una visión más amplia de la situación de la persona: ¿empezó a comportarse así hace poco tiempo o ha mostrado actitudes improductivas desde que se incorporó a la empresa? A menudo, por mucho que no queramos, nuestra vida personal se interpone en el camino del trabajo.

Así, los problemas de salud, familiares y económicos, por ejemplo, suelen ocupar la mente y reducir así el tiempo y la energía que solemos emplear en el entorno laboral. Un cambio tan importante en la rutina, como el causado por la pandemia, también puede afectar la productividad de los empleados.

En estos casos, vale la pena mirar al otro como ser humano y tratar de entender que es una fase, solo un momento. ¡Dale un respiro a tu colaborador! Si siempre ha sido un buen empleado, posiblemente volverá a serlo.

Resulta que no existe una fórmula mágica para resolver problemas que implican tener empleados irresponsables o improductivos. Esto dependerá de una serie de factores y de lo bueno que sea, ¡porque los desafíos son los que nos hacen mejores y mejores gerentes!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *